Las Siestas Largas y el Síndome Metabólico

Las siestas largas y la somnolencia diurna, vinculadas a mayor riesgo de síndrome metabólico.

Tomar siestas largas o estar excesivamente cansado durante el día está asociado con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico, las siestas durante 40 minutos o más se vinculan con un fuerte incremento en el riesgo de desarrollar síndrome metabólico, un conjunto de problemas de salud como presión arterial alta, colesterol alto, exceso de grasa alrededor de la cintura y azúcar en la sangre, que elevan el riesgo de una persona para la enfermedad cardiaca. Estar muy cansado durante el día también se relacionó con mayor riesgo de síndrome metabólico.

Recientemente se realizó un meta-análisis que evaluó datos de 21 estudios observacionales que implicaron a 307,237 sujetos asiáticos y occidentales que relacionaba largas siestas y somnolencia durante el día a una mayor prevalencia de enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2.

Los participantes informaron de su somnolencia durante el día, respondiendo a preguntas como: “¿Tiene un problema de somnolencia durante el día?”, y sus hábitos de siesta, respondiendo a cuestiones como “¿Echa una siesta durante el día?” o “¿duerme durante el día?”. Éste estudio comparó las respuestas de los participantes con su historial de síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y obesidad.

Los resultados mostraron una relación en forma de J entre el tiempo dedicado a las siestas y el riesgo de síndrome metabólico. Los sujetos que dormían siesta durante menos de 40 minutos no mostraron ningún incremento en el riesgo de este trastorno, pero más allá de 40 minutos, el riesgo se elevó significativamente.

Dormir la siesta durante 90 minutos parecía aumentar el riesgo de síndrome metabólico en hasta un 50%, al igual que estar excesivamente cansado o somnoliento durante el día. Curiosamente, había un ligero descenso o disminución del riesgo de síndrome metabólico entre los que tomaban una siesta durante menos de 30 minutos.

Un estudio, publicado en la edición de junio de 2015 de “Sleep” relacionó siestas de más de una hora a un aumento del 82% de enfermedad cardiovascular y un aumento del 27% en todas las causas de muerte. Esos datos se presentaron en la reunión anual de la European Association for the Study of Diabetes el pasado septiembre, mostrando que el riesgo de diabetes se elevaba en un 56% si los sujetos estaban fatigados y un 46% si dormían siestas de más de una hora.

Curiosamente, todos los trabajos mostraron una ligera disminución en el riesgo de sus respectivos trastornos cuando los sujetos tomabann una siesta por debajo de media hora. La National Sleep Foundation aboga siestas de entre 20 y 30 minutos para mejorar el estado de alerta sin dejar a las personas aturdidas cuando se despiertan.

El sueño es un componente importante de nuestro estilo de vida saludable, así como la dieta y el ejercicio. Las siestas cortas podrían tener un efecto benéfico sobre nuestra salud.

Autor:
Dr. Juan Carlos Contreras Cantú
Especialista en Medicina del Trabajo y del Dormir
Hospital de Especialidades La Raza, IMSS
Ciudad de México

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