La Nanotecnología Reemplaza a la Inyección

A pesar del indudable progreso de las vacunas convencionales que generalmente consisten en organismos vivos atenuados o inactivados, y que han permitido erradicar patologías como la viruela o la poliomielitis, manteniendo a raya a otras muchas infecciones, las vacunas se enfrentan hoy en día a otros retos importantes. Ejemplos de estos desafíos son la vacuna frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), o de parásitos como el plasmodium de la Malaria. En estos casos es importante la inducción de la denominada inmunidad celular, es decir, la generación de linfocitos T citotóxicos que destruyen a las células infectadas, más que la respuesta a través de anticuerpos, más eficaces frente a infecciones bacterianas.

Por otra parte, y descartadas las antiguas inactivadas o atenuadas mencionadas anteriormente, el diseño de nuevas vacunas se centra hoy en día en subunidades recombinantes de las proteínas del patógeno, es decir, construir quimeras no con el bicho contra el que queremos protegernos entero, sino con sólo las partes inocuas que mejor despiertan nuestras defensas inmunológicas. Estas proteínas recombinantes requieren potentes adyuvantes o moduladores inmunes para aumentar su inmunogenicidad. Además, suelen tener una baja estabilidad, y necesitar múltiples dosis.

Para superar estos problemas, la Nanotecnología, se ha incorporado recientemente al desarrollo de vacunas, proporcionando sistemas de administración de vacunas basados en “Nanocarriers” o nanotransportadores, que ofrecen la oportunidad de mejorar las respuestas inmunes celulares. La encapsulación de proteínas recombinantes en micro y nanopartículas biocompatibles y biodegradables, está emergiendo como una importante herramienta para aumentar su inmunogenicidad. Imitando patógenos, las micropartículas son más propensas a ser fagocitado y activar el proceso de respuesta inmune específica.

Mediante el uso de una loción se pueden administrar vacunas a través de la piel. Mediante los nanotrasportadores los cuales pueden ir equipados con adyuvantes.

Este método revela que es posible desarrollar vacunas que se puedan aplicar sin una inyección. En un escenario ideal en el futuro, podríamos simplemente aplicar alguna loción y ya estar vacunados. Estos tipos de vacunas podrían representar un avance significativo para limitar epidemias en los países en vías de desarrollo. Además de las vacunas como protección contra las enfermedades infecciosas, este método también podría usarse como terapia de desensibilización para las alergias.

Autor:
Dra. Catalina Ríos Mendoza
Medicina Interna
Médica Sur
Ciudad de México

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