Golpe de Calor e Insolación

Golpe de Calor e Insolación

 Consejos prácticos para prevenirlo

 

Con el verano y el calor en aumento es lógico que haya un mayor riesgo de presentar o ser susceptible a un golpe de calor o insolación. Aunque nos puede pasar a todos, hay algunas personas que tienen más posibilidades de padecerla: ancianos, deportistas, embarazadas, niños, enfermos crónicos y trabajadores al aire libre. Para evitarlo, se realizará la explicación de qué se trata y la forma más sencilla de evitarlo.

 

El golpe de calor o insolación es toda persona que presente súbitamente fiebre igual o mayor a 39.5ºC., acompañada de confusión mental, disminución de la actividad de las funciones intelectuales que va acompañada de cierto aspecto de asombro o de indiferencia la cual es conocida como estupor, hasta inclusive llegar a la pérdida de la conciencia o coma.

 

Las causas corresponden a la exposición prolongada e intensa a los rayos del sol sin protección. Debido a que el cuerpo no puede controlar la temperatura extrema, ésta comienza a elevarse rápidamente hasta alcanzar 39.5°C. o más.

 

Los signos y síntomas que encontramos son: temperatura elevada, esta depende, pero por lo general es arriba de los 38°C. (dependiendo del individuo), podemos identificar la piel de color rojizo, al tocarla se siente caliente y por lo general está seca, es decir, no se encuentra sudoración, el pulso está acelerado y más fuerte de lo normal, también podemos presentar dolor de cabeza de tipo palpitante, mareo, náuseas, confusión, hasta pérdida de la consciencia.

 

Lo importante de esta situación es saber identificarla a tiempo y no permitir que avancen o se manifieste toda la sintomatología antes mencionada, por la cual en cuanto detectemos alguno de estos, es importante actuar de forma correcta; es muy importante que no olvidemos que se trata de una urgencia médica.

 

Lo primero que debemos hacer una vez detectado es colocar al paciente en un lugar fresco o a la sombra, inmediatamente después quitarle o aflojar la ropa. Acto seguido consiste en aplicar paños húmedos en todo el cuerpo o si es posible bañarlo. Si el paciente está consciente intente darle de beber agua; en caso de vómito evite que ingiera líquidos. Solicite ayuda médica de inmediato. Valore la necesidad de trasladarlo a una unidad médica para su atención.

 

Las medidas de prevención que debemos utilizar para no padecer golpe de calor son:

  • Evitar la exposición prolongada a los rayos de sol.
  • Aumentar el consumo de líquidos.
  • En medida de lo posible, disminuir la ingesta de alcohol.
  • Usar ropa ligera y de colores claros.
  • Evite el ejercicio extremo al aire libre o practíquelo durante las primeras horas del día o al atardecer.
  • Hacer lo posible por utilizar protección contra el calor como es el sombrero, la sombrilla, gorra, etc., sobre todo es importante mantenerse en lugares frescos.
  • No automedicarse y no ingerir ningún medicamento.

 

Las personas con mayor probabilidad de sufrir esta alteración son los niños menores de cinco años; los ancianos; las personas con enfermedades crónicas o que estén bajo tratamiento médico; y quienes hagan esfuerzo físico al aire libre, ya sea por trabajo o por deporte. Por lo cual es muy importante vigilar y ser parte de una cultura del autocuidado, previniendo y difundiendo este tipo de información para así fortalecer la salud de nuestro entorno.

Autor:

Dr. Ramón Puga Colunga

Supervisor Estatal Carvanas de la Salud Nuevo León

American Telemedicine Association

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