Caminar Lento y el Deterioro Mental

Una marcha lenta puede no ser sólo un problema mecánico.

Al llegar a la vejez, las personas van a presentar disfunciones en su sistema motor que afectarán su capacidad para trasladarse de un lugar a otro.

Esta disminución de la funcionalidad de su caminar, les puede restar independencia y hacerlos susceptibles a caídas, por ende también a fracturas, luxaciones y otras lesiones que además de dolor, causarán incapacidad y un largo periodo de recuperación.

Los trastornos de la marcha pueden aparecer conforme la persona envejece, no hay un momento determinado ya que estos trastornos dependen de factores como el estilo y la calidad de vida del individuo. Y a pesar de que en muchos casos son inevitables, los trastornos de la marcha también se pueden prevenir y por supuesto, darles un buen tratamiento de rehabilitación fisioterapéutica en caso de que sucedan y minimizar sus consecuencias.

Caminar despacio en la tercera edad puede ser una señal de alerta sobre la posibilidad de padecer Alzheimer porque, con independencia de que el afectado presente o no síntomas de la enfermedad, la velocidad a la hora de andar está directamente relacionada con la cantidad de placas de beta-amiloide acumuladas en el cerebro.

Los Adultos Mayores son más propensos a sufrir caídas, siendo las causas más comunes la debilidad muscular, alteraciones en su caminar y equilibrio, enfermedades del corazón, entre otros.

La conexión entre la velocidad lenta de la marcha y la disminución de la agudeza mental parece surgir en el hipocampo derecho, una región en forma de dedo enterrado en el cerebro a nivel del oído, según un estudio de 14 años realizado por científicos de la University of Pittsburgh, en Estados unidos.

Ésta investigación reporta que los pacientes de edad avanzada pueden beneficiarse si sus médicos miden regularmente su velocidad a la hora de andar y ven cambios a lo largo del tiempo, que podrían ser signos tempranos de declinación cognitiva y justificar la remisión a un especialista en pruebas de diagnóstico.

La prevención y el tratamiento temprano pueden ser la clave para reducir la carga global de demencia, pero los actuales enfoques de detección son demasiado invasivos y costosos para emplearse ampliamente

Como han demostrado estudios previos, la desaceleración de la marcha, o la velocidad de caminar, se asocia con deterioro cognitivo y declive cognitivo también con una contracción del hipocampo, el cual es un área del cerebro importante tanto para la memoria como para la orientación espacial.

La marcha ralentizada durante un largo periodo de tiempo es un predictor más fuerte de deterioro cognitivo que simplemente la disminución en un sólo punto de tiempo independientemente que la desaceleración debido a debilidad muscular, dolor de rodilla y enfermedades, incluyendo diabetes, enfermedades del corazón e hipertensión.

La gente no debería simplemente ignorar estos cambios en la velocidad de caminar ya que puede que no sea sólo que se está volviendo más lento, sino que podría ser un indicador temprano de algo más serio.

Normalmente, cuando los médicos notan una marcha lenta en sus pacientes, lo considerarán un problema mecánico y derivarán al paciente a terapia física, pero los médicos también deben considerar que puede haber una patología cerebral que conduzca a la marcha lenta y debe de remitir al paciente para una evaluación cognitiva.

Autor:
Dr. José Héctor Hinojosa Padrón
Medicina Interna
Centro México La Raza, I.M.S.S.
Ciudad de México

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